Cuernavaca es la sede del Archivo Fotográfico Rodrigo Moya (AFRM), una colección de imágenes que retratan contundentes momentos históricos en América Latina y el mundo, capturadas a través de la lente de Rodrigo Moya, uno de los fotógrafos más experimentados y reconocidos a nivel internacional, por la crítica social contenida en su trabajo.
La organización de esta impresionante colección de fotografías, negativos y diapositivas ha sido retomada por el autor después de varios años de pausa, y con el apoyo de una beca otorgada por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), que ha permitido la consolidación de un equipo de trabajo, la labor se ha intensificado.
Organizar más de cuatro décadas de trabajo no es una labor sencilla. Una de las ventajas que tiene el AFRM es que su autor aún está vivo y es él quien personalmente se encarga de dirigir y supervisar su ordenamiento.
‘LA LITERATURA MEXICANA SALIÓ GANANDO’
Moya comparte con DDM su inquietud por dejar un legado fotográfico útil y de trascendencia: “Inicié la exploración de mi archivo fotográfico poco después de llegar a vivir a Cuernavaca, en septiembre de 1998. En realidad, al dejar la Ciudad de México, mi intención era escribir narrativa, ya que en 1997 obtuve el Premio Nacional de Cuento del INBA, y poco después el Latinoamericano de Cuento ‘Edmundo Valadez’, que otorga la Universidad de Puebla.
“No imaginé que el estímulo de estos dos premios desaparecería por completo cuando volviera a meter la mano a un archivo intocado, desordenado, iniciado como reportero gráfico en 1955, y continuado luego de maneras esporádicas, pero ya no como fotoreportero. Metí la mano a una montaña de negativos y positivos y saqué la otra de la narrativa. Por lo menos, la literatura mexicana salió ganando”, comenta optimista.
IMPORTANTE: EN PALABRAS DEL AUTOR
La finalidad del AFRM es organizarlo de tal manera que investigadores y especialistas en la imagen lo puedan consultar electrónicamente en la sede del propio archivo, en Cuernavaca, lo mismo que en contacto y ampliaciones reales no virtuales.
El autor no desea que el AFRM caiga en manos de instituciones públicas o fundaciones privadas, que suelen adquirir colecciones a precios de remate, para después hacer algún libro o exposición cuando mucho, y luego enterrarlas en sus bóvedas de conservación. Más bien, es un archivo abierto siempre a proporcionar sus imágenes para fines de investigación, documentación académica, periodística o pedagógica, sin fines de lucro.
Temas contenidos en el AFRM
La parte medular de este archivo consiste en la visión social y crítica que el autor tiene de las contradicciones de desarrollo económico de México.
Amplia documentación sobre América Latina; entre otras cosas, las actividades de grupos guerrilleros en Guatemala y Venezuela, así como la cobertura de la invasión yanqui a la República Dominicana, en 1965, y el modo de operación colonial de la United Fruit Company en Centroamérica, la cual ha sido la causante directa de innumerables tiranías y golpes militares en nuestro continente.
Su estancia en Cuba, que incluye una entrevista con Ernesto “Che” Guevara.
Retratos cercanos y exclusivos de personajes notables de la época en la que Rodrigo Moya fue fotógrafo de prensa, entre 1955 y 1968. Entre ellos
destacan David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, María Félix, Dolores del Río, diversas actrices de teatro y cine, Gabriel Figueroa, Emilio “El Indio” Fernández, numerosos pintores y escritores; entre ellos, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, el poeta León Felipe, Rómulo Gallegos, y más.
Temas marinos y pesqueros abordados entre 1968 y 1991, mientras el autor editó la revista mensual Técnica Pesquera, especializada en cuestiones del mar y la pesca comercial en México y el mundo. Este acervo consta aproximadamente de 7 mil negativos, 2 mil diapositivas y varios cientos de copias en papel de fibra impresos por el propio autor.
Imágenes capturadas durante las actividades privadas con familiares y amigos, que no por ser personales dejan de tener interés documental.
El equipo de trabajo
El apoyo del Fonca ha posibilitado la consolidación de un equipo completo que apoya al autor en diversas labores de organización, digitalización y captura de información. Esto ha permitido la aceleración de la labor que Moya emprendió hace poco más de 10 años.
Susan Flaherty ha colaborado en el ordenamiento de gran parte del archivo de su esposo. Su trayectoria como diseñadora e ilustradora le han permitido direccionar esta ardua labor.
Alberto Verjovsky, quien tiene experiencia en el manejo de archivos importantes, entre ellos el de David Alfaro Siqueiros, colabora con su formación humanista y matemática en la organización digital del material.
“Buscamos hacer una base de datos útil para el autor. Con su presencia, hay una lectura y relectura constante y esto le permite encontrar cosa nuevas en su material. La idea es capturar esa información que él proporciona, desde la simple anécdota hasta sus fuentes periodísticas”, comenta Alberto.
Alejandra Mendoza asesora al equipo en materia de conservación del archivo. En 2008, Mendoza obtuvo la beca de la Eastman House, en Rochester, la más importante del mundo en conservación y restauración de materiales fotográficos con soporte físico. En escaneo y clasificación, apoya la joven Gralia Acevedo, morelense egresada de la carrera en Ciencias de la Comunicación.
Con respecto a localización, reubicación y manipulaciones del material, es Norma Flores la encargada, gracias a que en años anteriores se desempeñó como impresora del archivo.
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