El Archivo Central Andrés Bello completó la primera etapa de su proyecto de digitalización y difusión de su colección de Manuscritos. Una iniciativa que va en la línea de abrir al público sus acervos y democratizar el acceso a los patrimonios que conserva la Universidad de Chile.
A partir de ahora, la totalidad de la serie de documentos manuscritos de Andrés Bello y la serie de los escritos coloniales -que van desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII- podrán ser descargados desde el computador personal en cualquier punto del planeta, gracias a la materialización del proyecto Fondart que permitió digitalizar y mejorar la catalogación de estos manuscritos. Una iniciativa de la historiadora Natalie Guerra, responsable del proyecto, junto a Hugo Rueda, miembro del equipo quien tuvo la misión de elaborar los textos didácticos y explicativos de cada pliego histórico.
Con este proyecto, explicó la directora del
Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile, Alejandra Araya,
"se cumple con el objetivo del Archivo de poner a disposición de la gente
los acervos que tenemos y al mismo tiempo velar por su conservación, pues la
gente tendrá la posibilidad de acceder digitalmente a ellos y así restringimos la
manipulación directa de los documentos, que si bien están en buenas
condiciones, son de material muy frágil".
La académica destacó, además, el valor agregado
que el equipo de Natalie Guerra le dio a cada uno de estos elementos
históricos, ya que son acompañados con un comentario que contextualiza el
manuscrito "y te adelanta la importancia que tiene, así como las
posibilidades que tiene para la investigación".
Una ventana al mundo
"En este momento se puso el 30 por ciento de
la colección a disposición del público, cuyo total supera los dos mil
documentos. Es una primera etapa del proyecto y se seleccionó primero el
emblema del Archivo, que también lo es para la Universidad de Chile. Hablo de
don Andrés Bello, un personaje que siempre ha despertado interés entre los
investigadores. Poder tener a disposición documentos que no son tan conocidos,
como su correspondencia familiar y la correspondencia administrativa, permite
ver a este hombre en sus diversas dimensiones públicas, de una manera rápida.
Es bastante fluida la manera en que puedes ver los archivos y descargarlos, la
idea es que sea una interacción dinámica. Para facilitar el acceso, también
pueden encontrarse en el Catálogo Bello".
De esta manera, las personas pueden llegar a los
manuscritos por distintas vías "y lo más importante: va a poder imprimir y
trabajar desde su casa", destacó la profesora Araya, junto con mencionar
el aumento de investigadores extranjeros que se han acercado al Archivo desde
que se implementó su nuevo portal, pues se ha convertido en una nueva ventana
para internacionalizar a la Universidad de Chile y mostrar al mundo las
colecciones que conserva esta Casa de Estudios.
"El objetivo principal es democratizar el
patrimonio de la Universidad de Chile, pero hacerlo con un valor agregado. Por
eso era importante la propuesta que nos hicieron estos historiadores. Esta
iniciativa nos permite hacer visible la Universidad en temas patrimoniales y de
investigación en ámbitos relacionados con la difusión, con sistemas en línea y
ponernos al día en los lenguajes contemporáneos. Cabe destacar también que
estamos trabajando con gente que es egresada de la misma Universidad y que han
tenido un rol importante en el rescate del Archivo. Es valioso que ellos mismos
sean los que protagonicen estos proyectos", añadió.
El valor de un original
en la mano
Para los historiadores es muy importante trabajar
con la documentación directa, pero no sólo para ellos, precisó Alejandra Araya.
También lo es -por ejemplo- para lingüistas, literatos, paleógrafo que deseen
estudiar las formas del lenguaje o los giros expresivos.
"La documentación original siempre tiene
posibilidades más allá del contenido. Los investigadores que llegan al Archivo
casi siempre quieren consultar los originales y no las transcripciones.
Entonces eso también es otro valor de este proyecto porque la forma en que se
digitalizó te permite ver a color la imagen, con lo cual puedes visualizar
otros detalles sobre el papel o las tintas. La idea era hacer una propuesta más
atractiva interdisciplinariamente, no solamente por el fetiche del documento.
Esa es la valía que tiene para los investigadores acceder a los
originales", explicó Alejandra Araya.
Dentro de la colección de manuscritos también se
digitalizaron documentos coloniales, "muy interesantes" -precisó la
Directora del Archivo- pues se trata de una gran cantidad de material de
carácter privado, como cartas familiares, "sobre todo de la familia
Recabarren. Ese material también es muy valioso para las investigaciones
actuales interesados en historia de la vida cotidiana, en la historia de las
mujeres, por ejemplo. Incluso tienes cartas de compra y venta de esclavos. Es
muy importante que la gente los conozca. Son materiales complementarios a los
que puedas encontrar en el Archivo Nacional, que es el archivo que contiene la
mayor cantidad de ese tipo de documento. En este caso, tiene importancia por
esa condición más privada y familiar que muchas veces es más difícil de
encontrar".
Por último, Alejandra Araya destacó el lenguaje
didáctico utilizado en la presentación de los documentos, pues el Archivo desea
facilitar los manuscritos para material complementario en la Enseñanza Media
y/o Básica, en la medida que los profesores diseñen una actividad de esta
naturaleza.
La invitación es a visitar el sitio web del Archivo Central Andrés Bello y
recorrer la historia de nuestro país de primera fuente. Visite la nueva
plataforma, construida con la ayuda del SISIB y del STI, para conocer en
detalle la colección de manuscritos haciendo clic aquí.
Temáticas identificadas
por el Archivo Central Andrés Bello dentro de la Colección Manuscritos
1.-Las elites en el período colonial: Papeles de
la Familia Recabarren y sus descendientes siglos XVII-XVIII-XIX. Contiene
correspondencia entre familiares, probanzas de limpieza de sangre y de méritos,
partidas de bautismo y matrimonio, testamentos, certificados de ventas de
tierras, inventarios, catálogos de bibliotecas personales, etc.
2.- Pacificación de la Araucanía. Custodia la
correspondencia entre los jefes de las distintas campañas. Se tratan cuestiones
sobre contingente militar, gastos y pertrechos, contiene mapas de las zonas de
"pacificación", entre otros.
3.-Documentos relativos a los hechos ocurridos
durante la "revolución de 1891". Contiene diarios de testigos,
circulares de fusilamiento, poemas, escritos atribuidos a Balmaceda, etc.
4.-Andrés Bello y la Universidad de Chile: rol
fundamental en la política y educación chilena a finales del s. XIX y
principios del XX. Incluye correspondencia interna entre autoridades y
académicos de distintas facultades y papeles administrativos.
Además, es importante señalar que éste acervo del
Archivo Central AB, custodia también parte de la producción literaria de
importantes intelectuales, de la segunda mitad del siglo XIX, ligados a la
Universidad de Chile, entre ellos: Diego Barros Arana, Rodolfo Philippi,
Ignacio Domeyko, Ramón Briceño y Valentín Letelier, entre otros.
Edición: Universia / RR