Celebramos hoy, 9 de junio, el Día internacional de los Archivos para conmemorar la creación en 1948 del Consejo Internacional de Archivos por la UNESCO con el objetivo de promover el valor de los archivos al servicio de la investigación, la cultura, la memoria y la transparencia.
El archivo municipal es un servicio público de
carácter administrativo especializado en la gestión y tratamiento de la
documentación, en su custodia y divulgación. Está constituido básicamente por
el conjunto de documentos producidos y recibidos por el Ayuntamiento del
municipio en el ejercicio de sus funciones, a lo largo de su historia, que han
sido conservados para su utilización en la gestión administrativa, la
información ciudadana, la proyección cultural y la investigación científica.
El archivo es también un bien de dominio público
en función de lo establecido en la normativa3 vigente sobre bienes de las
corporaciones locales, pues conserva y custodia el patrimonio documental
municipal. Es por lo tanto propiedad del Ayuntamiento de turno. Pero
también por archivo entendemos también las distintas instalaciones donde se
reúne, conserva, organiza y difunde esa documentación.
La Ley de Archivos Públicos de Castilla-La Mancha
fundamenta la finalidad de los archivos en tres principios recogidos en la
Constitución de 1978: el principio de eficacia de las Administraciones Públicas
(art. 103.1); el derecho de acceso de las personas a los archivos y registros
administrativos (art. 105.b) y la conservación del Patrimonio Documental
Público (art. 46).
Los Ayuntamientos están obligados legalmente a
conservar su documentación debidamente organizada y descrita, con el fin de
lograr una gestión administrativa cada día más transparente y eficaz, que
posibilite el derecho de los ciudadanos a acceder a la información municipal.
Además debe velar por la protección, recuperación y difusión del patrimonio
documental del municipio.
El servicio de archivo es el órgano especializado
del Ayuntamiento en la gestión y tratamiento de la documentación. Y al frente
de este servicio se encuentran los archiveros. ¿archi… qué? Esta es una
pregunta retórica entre aquellas personas y ciudadanos que se interesan por
descubrir quien ese trabajador/a que ocupa casi siempre los espacios más
escondidos de nuestros Ayuntamientos, lugares donde se encuentran los archivos
y depósitos de la documentación organizada e instalada.
Pero no por ese desconocimiento inicial de las
funciones de un archivero se puede concluir que los ciudadanos y los
responsables de la gestión de los Ayuntamientos no están atentos a recuperar,
organizar y conservar la documentación municipal, muchas veces con una
antigüedad tal que demuestra la riqueza histórica de nuestros fondos en la
provincia de Cuenca.
Desde hace ya bastantes años los Ayuntamientos se
han ido acogiendo a las sucesivas convocatorias de subvenciones que aprobaba la
administración regional para la contratación de archiveros y archiveras y para
la organización de sus archivos municipales. Gracias a estas ayudas y a la
colaboración, asesoramiento e implicación del servicio de Archivo de la
Diputación provincial, muchos pueblos de Cuenca han conseguido contar con unos
archivos preparados para cumplir los fines que comentábamos al principio.
Pero esta trayectoria y compromiso con los
archivos se ha interrumpido este año. Un año marcado por la grave crisis
económica y que parece va a tener a los archivos como otra de sus víctimas. Sin
subvenciones es imposible que los Ayuntamientos, sobre todo los más pequeños y
de mediano tamaño que son prácticamente mayoría en nuestra provincia, puedan
hacer un esfuerzo añadido para mantener el servicio de archivo o aspirar a su
organización.
Y con esta incertidumbre celebramos este Día
internacional de los Archivos. Esperamos, y creemos hacerlo en nombre de muchos
más compañeros y compañeras, que los nuevos gestores regionales de la cosa
pública no se olviden de la importancia de que los municipios cuenten con
archivos vivos y organizados.
Decía el poeta mexicano Octavio Paz que “la poesía
es la memoria de un país, y los archivos son su lengua”. Continuando en esta
misma línea de asociaciones, podemos decir que los documentos serían las
palabras, el eco del pasado, que transcurrido el paso del tiempo, organizado
por las manos del archivo y del archivero, es puesto finalmente al servicio de
los historiadores. Convirtiéndose, después de largo proceso de mediaciones, en
voz, en historia, en memoria viva de un pueblo.
Por esa memoria viva, y por los otros valores
(transparencia, cultura, investigación) que marcaron la elección de este Día
internacional de los Archivos, apelamos a la corresponsabilidad y sensibilidad
hacia los archivos municipales.