miércoles, 04 de noviembre de 2009

La digitalización, la mejor medida contra el expolio del Patrimonio bibliográfico

EN:LARIOJA.COM
SITE:http://www.larioja.com
FECHA:05/11/2009
AUTOR:ITZIAR REYERO

 

Las heridas del Patrimonio bibliográfico español, tan dolorosamente esquildado en los últimos años por el zarpazo de una serie de ladrones de bibliotecas, siguen abiertas. Aunque protegido por la Ley de Patrimonio Histórico de 1985, hasta hace bien poco el fondo bibliográfico español no había gozado de la misma consideración económica y social que un velázquez o un berruguete... Y lo ha pagado.

El robo de diez ptolomeos cometido en el 2007 en la mismísima Biblioteca Nacional puso de manifiesto algunos agujeros en el sistema de seguridad. Y se blindó: aumentó las medidas de vigilancia, endureció los requisitos para la obtención del carné y acceso a las salas... Pocos pensaban entonces que una biblioteca provincial pudiera ser también objetivo de los cacos. Pero pasó. Y la Administración se ha puesto las pilas para entorpecer a los malhechores que enajenan el Patrimonio Bibliográfico español, que, naturalmente, cuenta con su propio mercado negro.

'Operación Biblión'

El último agresor, un ciudadano húngaro de 47 años, fue pillado in fraganti este verano con 67 documentos de alto valor histórico -en su mayoría mapas del siglo XVI y XVII- que había sustraído de diversas bibliotecas de Toledo, Soria, Valladolid, Logroño y Pamplona. Todavía hoy, la investigación, dirigida por la Unidad de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil bajo el nombre de 'Operación Biblión', sigue en marcha, dado que al menos 53 documentos aún no han sido recuperados. Entre ellos destaca un mapa desplegable de un tratado sobre cosmografía y expediciones geográficas, fechado en 1537 en Basilea (Suiza), que desapareció de la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial a primeros del 2008.

En un acto simbólico, la Guardia Civil hizo ayer entrega al Ministerio de Cultura de los documentos incautados, todos ellos en buen estado, y serán devueltos a sus depositarios en los próximos días. Pero más allá del «final feliz», el robo de este verano ha supuesto un punto de inflexión. Tras sufrir la enajenación de sus fondos, los responsables autonómicos de Cultura están reforzado los protocolos de seguridad. En la Biblioteca de Santa Cruz (Valladolid), además del carné de investigador, exigen un «aval» que lo acredite, informa Henar Díaz. Mientras, en la Biblioteca de Castilla-La Mancha se han armado con sofisticadas cámaras, se ha restringido el acceso a la sala donde se custodian los documentos más valiosos y sólo se entregará un ejemplar por cada consulta, en lugar de tres, informa María José Muñoz.

Paso por el escáner

Aun así, todos reconocen la enorme dificultad que entraña hacer frente a unos ladrones que se cuelan en sus archivos haciendo uso cada vez de técnicas más depuradas. De hecho, la mayoría coincide en señalar que el mal cicatrizará únicamente cuando el tesoro bibliográfico español haya pasado por el escáner. «La mejor forma de preservar el Patrimonio -insistió ayer el director general de Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco- será mediante la digitalización completa de los fondos». Así se pondría a resguardo de maleantes y se evitaría la «fatiga» que supone para un documento viejo pasar de mano en mano. Pero, una vez más, el problema para las bibliotecas más 'humildes' es saber quién financiará su conversión a lo digital.

 


Tags: seguridad archivos

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