sábado, 15 de agosto de 2009

Preservar nuestro patrimonio es deber de todos

EN: ELCOMERCIO.COM
SITE: http://www.elcomercio.com.pe
FECHA: 14/08/2009

Es lamentable que, nuevamente, el director de la Biblioteca Nacional, Hugo Neira, haya adoptado una actitud negacionista y confrontacionista en relación con la grave denuncia publicada por este Diario sobre desaparición de importantes documentos que son parte del patrimonio bibliográfico nacional.

Ha dicho el director de la BN que El Comercio “se equivocó” por segunda vez, lo cual es totalmente incorrecto. Se refiere, primero, a nuestra denuncia, en enero pasado, del robo de cuatro volúmenes de ejemplares antiguos (de los siglos XVI al XVIII), que llegaron a nuestras manos y fueron devueltos por nuestro director, Francisco Miró Quesada Rada. En el interín Neira se rectificó y reconoció el hecho.

A propósito, debemos aclarar que, recién cuando se supo de nuestra publicación, la BN denunció el hecho ante la Policía Nacional y el Ministerio Público. Pero, por falta de diligencia y de peritos, hasta ahora no se han encontrado responsables y, extrañamente, solo se dice que nuestro periodista encargado de la investigación , David Hidalgo, “estaría incurso” en el delito, lo cual es un absurdo inaceptable al que debe ponerse coto. Pasar de denunciantes a denunciados demuestra el coraje que hay que tener para afrontar y sostener denuncias de este tipo.

Superado este trance, ahora se insiste en que el ejemplar del libro de Bernardo Sartolo “Vida admirable y muerte prodigiosa de Nicolás de Ayllón” nunca tuvo el grabado que denunciamos como perdido. Sin embargo, reconocidos historiadores como Juan Carlos Estenssoro y Rafael Sánchez Concha han reiterado que consultaron en Lima dicho ejemplar con el grabado.

De ninguna manera pretendemos polemizar con el doctor Neira, aunque cada quien tiene derecho a lidiar con sus propios fantasmas. Lo que buscamos, como la mayoría de peruanos y como lo atestigua nuestra trayectoria paralela al desarrollo de la República, es preservar en su integridad nuestro acervo patrimonial. Así lo entienden también los historiadores e investigadores de la BN, que descartan cualquier animosidad, agenda escondida, o “guerrilla” contra tal o cual funcionario.

Objetivamente, lo que se evidencia en el fondo es un serio problema de conservación, preservación y seguridad que debe ser afrontado con suma urgencia por las autoridades. Aquí debemos incluir no solo a la Biblioteca Nacional, sino también al Archivo General de la Nación y tantos otros repositorios históricos como los del Poder Judicial y otras entidades estatales que guardan documentos muy valiosos para la peruanidad.

Si no hacemos esto ahora, ¿con qué coherencia y autoridad moral podríamos reclamar a otros países los documentos sustraídos del Perú por medios ilícitos a lo largo de los siglos? ¿Y qué ejemplo estamos dando a las nuevas generaciones, que tienen el derecho de conocer los avatares de nuestro pasado a través de este patrimonio documental?

En momentos como este es menester actuar con responsabilidad, pero también con ponderación y humildad, al modo como lo hizo el padre de los archiveros, don Ricardo Palma, cuando asumió sobre sus hombros la enorme carga de reconstruir la Biblioteca Nacional.


Tags: SEGURIDAD, Conservación

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