ENVIADO POR: JOHNNY JIMÉNEZ
FECHA: 06/10/2008
FUENTE: revista Internacional Preservation News Nº 44, may 2008, pp.: 16
By valérie Vesque-Jeancard
Deputy CED of The BnF
Debido al contexto ambiental del desarrollo sostenible y la preocupación constante por la preservación de los archivos, nos hemos visto obligados preguntarnos cuáles son las mejores condiciones ambientales de los depósitos de archivos.
Tratamiento climático de los depósitos de archivos
Es muy importante mantener condiciones específicas de temperatura e higrometría en los depósitos para preservar los documentos, principalmente los que se encuentran en soporte de papel. Es por ello que se recomendaban normas muy estrictas de temperatura e higrometría en los archivos de documentos en papel y pergamino: 18° C, ± 1°, para la temperatura y 55%, ±5%, para la humedad relativa. Estas recomendaciones para los depósitos de archivos implicaban recurrir a sistemas de aire acondicionado "rígidos". Los elevados costos de mantenimiento y los problemas técnicos llevaron a la Dirección de Archivos de Francia (DAF) a reconsiderar estas recomendaciones con miras a flexibilizarlas, aunque asegurando buenas condiciones de preservación.
Estas reflexiones cumplen cabalmente con la noción de desarrollo sostenible, ya que hacen énfasis en el aislamiento de los edificios, su inercia y el uso de soluciones alternas al acondicionamiento del aire. En consecuencia, en 2007, el DAF actualizó las reglas básicas para la construcción, ampliación o modificación de los edificios de archivos.
Los principales puntos de la actualización en cuanto a la climatización en los depósitos son los siguientes:
• Es necesario evitar las desviaciones importantes de temperatura y los impactos térmicos.
• Es necesario correlacionar siempre la temperatura y la higrometría: en invierno, la tasa de humedad puede ser mayor si la temperatura atmosférica es menor.
• Se puede usar ventilación para refrescar la atmósfera, pero no introducir aire caliente en un volumen de aire frío (por ejemplo, en primavera) debido a los riesgos de condensación.
• La temperatura debe oscilar entre los 16°C y 22/23°C, incluso puede alcanzar los 25°C con una variación máxima de 2°C por semana y 0,5°C en 24 horas.
• La higrometría, correlacionada con la temperatura, debe oscilar entre un 40 y un 60% pero no exceder el 57% con 25°C de temperatura para impedir el desarrollo de hongos. Es admisible una variación máxima del 5% en 7 días con 1 % en 24 horas. - Los depósitos pueden calentarse de ser necesario.
• Se debe prever el movimiento del aire de 3 volúmenes/hora.
• Se debe prever una renovación del aire de 0,25 volumen/hora, e incluso se puede reducir a 0,10 volumen/hora (decisión que se tomó,
• por ejemplo, en los Archivos de los Departamentos del Norte).
• Se pueden usar deshumidificadores y humidificadores según se requiera.
• Se debe implantar un control manual o centralizado de las condiciones climáticas en cada depósito, mediante la instalación de dispositivos de control en estanterías, incluso dentro de cajas, pero no dentro de las mangas de ventilación, en distintos lugares de los depósitos.
• Además, se recomienda altamente que al planificar la construcción o remodelación, se solicite la asistencia especializada de un asesor en la climatización de depósitos para archivos u otras piezas culturales, y de manera más general en la preservación preventiva de los bienes culturales.
Dentro del contexto político cultural francés actual, parece necesario reducir el consumo de energía de los edificios. La tendencia actual es la construcción de edificios pasivos. Los diseñadores de los edificios de archivos han trabajado durante varios años para estudiar particularmente una forma de cubrir los depósitos que asegure su aislamiento e inercia. Podemos citar por ejemplo el edificio de los archivos de Yvelines, terminado en 2003, tanto por su "doble piel" como por el sistema de tratamiento de las condiciones climáticas. Para los depósitos se usó el concepto de una pared "tipo emparedado", que incluye 35cm de bloques de aire, un espacio de aire, concreto y un material aislante separado del exterior por un espacio de aire y una capa externa de piedra. Los 32 kml de depósitos no cuentan con aire acondicionado sino con un complejo sistema de ventilación que permite mantener las condiciones de temperatura e higrometría deseadas. No obstante, es necesario diferenciar entre el Norte y el Sur de Francia: ninguna firma de arquitectos sugerirá un sistema sin acondicionamiento de aire en el Sur del Loira.
Ahorro de energía
Actualmente en los concursos de maestrías de obras en Francia, uno de los criterios para elegir al arquitecto es que demuestre su capacidad para llevar los costos de funcionamiento.
En lo que se refiere al ahorro de energía, en particular para los edificios nuevos, es importante distinguir varias nociones:
• La diferencia entre un edificio pasivo y un edificio de energía positiva: el primero gasta la menor cantidad de energía posible, el segundo la crea.
• La diferencia entre la energía solar y la energía fotovoltaica: una celda fotovoltaica produce electricidad que pasará a la red, mientras que se usará una celda solar térmica para la calefacción o la producción de agua caliente.
De la construcción de los nuevos edificios de archivos surgen dos grandes tendencias:
• Es cada vez más frecuente la presencia de celdas fotovoltaicas y solares térmicas en los techos y las fachadas, constituyendo soluciones efectivas para reducir el consumo de energía. Sin embargo, es necesario prestar atención al exceso de sofisticación técnica, que puede plantear problemas de mantenimiento y vida útil de los equipos.
• Igualmente, cada vez están más presentes en los techos de los edificios las terrazas verdes que retienen el agua de lluvia y constituyen un excelente aislante térmico.
A veces se recomiendan para el tratamiento climático de los depósitos xubicadas en el sótano las técnicas como la construcción de pozos canadienses y provenzales (el nombre depende de la región) que permiten calentar o enfriar el aire haciéndolo pasar por tuberías.
Muchos edificios industriales o militares con valor de patrimonio cultural se han rehabilitado para acoger los archivos dentro el contexto del desarrollo sostenible, a fin de aprovechar las cualidades de las construcciones existentes.
Indudablemente, la noción de desarrollo sostenible es una preocupación para los diseñadores de edificios de archivos, pero la arquitectura no puede reducirse a estos problemas. Los arquitectos en colaboración con los curadores de archivos también insisten en crear edificios funcionales y para la convivencia que acojan y protejan tanto a los seres humanos como los documentos.