domingo, 18 de mayo de 2008
LOS MUSEOS

EN: DIARIODEJEREZ.ES
SITE: http://www.diariodejerez.es
FECHA: 18/05/2008
AUTOR: Francisco Bejarano

EL Día de los Museos se ha instituido para que todo el mundo sepa que existen y pueden visitarse. Un día común para todos ellos me parece excesivo. Hay museos detestables: el de las guerras coloniales de Braganza, el de la caza de Riofrío y, en general, los de arte y costumbres populares, sobre todo los de los países pobres de África. Los hemos visto y sabemos lo aburridos que son y, algunas veces, lo desagradables. (Excluyo aquí los museos privados que exponen una colección particular, casi siempre rara y de escaso interés, para que los visitantes comprueben la palpable neurosis de un coleccionista.) Los museos, en verdad, son archivos, lo que ocurre es que en una caja caben muchos papeles de capital importancia y la Victoria de Samotracia no cabe en cualquier parte. Tanto archivos como museos deben contar con nuestro apoyo y respeto, pues vienen a ser lo mismo: el legado común de una sociedad.

Los coleccionistas existen desde la Antigüedad, cuando se estaban creando las piezas que vemos hoy en los museos, pero el concepto de museo actual es de la Ilustración: poner al alcance del pueblo las colecciones particulares de los palacios, una de las ideas de las reformas desde arriba para atajar las revoluciones. Había otra razón: las dinastías reales y las casas importantes compraban y mandaban hacer durante generaciones obras de arte. Llegaba un momento en que no cabían en los palacios y grandes casas, o los gustos habían cambiado y convenía cambiar unas obras de arte por otras. Los museos fueron la solución. Hubo una drástica y no recomendable: una mano cómplice, dicen las malas lenguas, prendió fuego al Alcázar de los Austrias porque todo él y su contenido les pareció un horror a los Borbones franceses, acostumbrados a Versalles. Se construyó sobre sus cenizas el Palacio Real y nadie pidió explicaciones.

Lo bueno de los museos es que preservan grandes obras y, lo malo, que las piezas conservadas y cuidadas han perdido la función aristocrática y suntuaria para las que fueron creadas. Los arqueólogos las estudian para contarnos el pasado. Los visitantes las miran con la bizquera del desconcierto. Nadie cuestiona a los museos y se consideran lugares sagrados. Lo peor es que los museos dependen del poder político, al que no suele interesarle los museos, pero tampoco se atreve a meterles fuego. El que las colecciones de arte dependieran de instituciones privadas, sin dinero y, por tanto, sin injerencia de los poderes públicos, sería lo deseable. Pero, ¿quién cuenta con medios para mantener, por ejemplo, las magníficas pinacotecas de Europa? Se mantienen por prestigio, no por interés político, se nombran ministros, directores generales y funcionarios para cuidarlos. Los nombran y destituyen a su antojo. Los buenos museos son templos conservados por la ignorancia política.


Tags: archivos históricos

Publicado por carmenmarin @ 17:27  | ARCHIVO HISTÓRICO
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios