lunes, 30 de julio de 2007
SE HUNDE ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

EN: PERIÓDICO DIGITAL PUEBLA
SITE: http://www.periodicodigital.com.mx
FECHA: 30/07/2007

• El Palacio de Lecumberri, sede del Archivo General de la Nación, se enfrenta a problemas como el hundimiento, lluvias, deterioro del acervo y catálogos inconclusos, lo que hace inminente un plan de acción para salvar este monumento y su precioso contenido.

Se han tomado acciones, sin embargo, los problemas de este edificio, inaugurado en 1982 necesita maximizar sus servicios para satisfacer las necesidades de investigadores, tanto nacionales como extranjeros, que visitan diariamente el lugar.

En los últimos seis años se ha incrementado en 238.5% el número de investigadores nacionales y extranjeros que acuden al Archivo General de la Nación (AGN): asisten en un porcentaje de nueve a uno; es decir, de los 3 mil 476 investigadores activos en 2006, 91% fueron nacionales y 9% extranjeros, provenientes de Estados Unidos, Canadá, Europa y AL.

A pesar de ese aumento de visitantes, el AGN enfrenta varios pendientes que no sólo tienen que ver con falta de espacio —para lo cual han construido una nueva galería con una capacidad de 22.5 kilómetros para acervos— ni con el constante riesgo del edificio en temporada de lluvias —tiene un hundimiento de 1.90 centímetros respecto del nivel de calle—.

El edificio, que fue inaugurado el 27 de agosto de 1982 en el Palacio de Lecumberri y que en la actualidad concentra 52 kilómetros de documentos que datan del siglo XVI al XXI, requiere maximizar sus servicios, al menos eso opinan académicos nacionales y extranjeros.

Por ejemplo, el investigador inglés Andrew Paxman, especialista en lo que se refiere al sector presidencial, expresa que el AGN tiene como gran pendiente ordenar sus sexenios recientes: “Hasta los años 50, todo el ramo presidencial tiene ficheros, pero los documentos sobre Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz y más aún en los de Luis Echeverría y Adolfo López Portillo todavía no se han ordenado. Es una gran labor, hay miles de cajas, pero hay que darle prioridad”. Y concluye: “Es necesario que el gobierno dé mayor financiamiento para personal de catalogación”.

El historiador Daniel Palomo, quien trabaja con el acervo visual, cuenta que los materiales que ha consultado están en buenas condiciones, “no he encontrado ni un 1% en mal estado”, sin embargo señala que “falta utilizar las nuevas tecnologías para salvar las imágenes que se van perdiendo, porque me encuentro con fotografías en proceso de velarse”.

Contrario a lo que podría pensarse, los documentos del periodo colonial son de los mejores conservados, en comparación con los contemporáneos. El historiador Germán Luis Andrade señala que los recientes tienen materiales de baja temporalidad porque las tintas son malas y las hojas muy delgadas. “Las tintas se están cayendo y se vuelven ilegibles, situación opuesta a lo que pasa con los documentos de la Colonia, donde los únicos que están mal conservados son los de la Inquisición”.

Para algunos de los entrevistados, otro inconveniente del archivo es que el servicio a investigadores y público se concreta a pocas horas, de 8:30 a tres de la tarde, y tan sólo en dos galerías y en la biblioteca, se amplía su horario dos horas más. A eso suman las condiciones de inseguridad y difícil acceso a esta zona de la ciudad.

Una alternativa para cada uno de los problemas citados está en las nuevas tecnologías. El director del Archivo, Jorge Ruiz Dueñas, afirma que “si le aumentan el presupuesto actual al AGN en 50% y, en un plazo de tres años, se destinan 35 millones de pesos adicionales, se podrá contar con personal suficiente para clasificar todos los documentos, microfilmarlos y digitalizarlos, con lo que se acabaría con las consultas directas y todo se podría hacer vía internet”.
Los problemas del edifico no se limitan a estos, también hay problemas estructurales que se deben resolver a la brevedad.

Para que al deterioro que sufren los archivos por los niveles de humedad y temperatura que prevalecen en el Palacio de Lecumberri (que no fue construido ex profeso y su diseño impide mantener la mismas condiciones en todo el edificio) no se sumen problemas climatológicos —en especial las lluvias, que siempre lo mantienen en riesgo de inundación— se comenzaron en 2003 trabajos de reparación. Todo esto, en tanto se define si se autoriza levantar un edificio óptimo para las necesidades del AGN.

La posición topográfica de la construcción, que ha generado un hundimiento de casi dos metros, es el principal mal del edificio, sumado a que su drenaje data de principios del siglo XX, por lo que decidieron cambiar 50% de éste (mil 300 kilómetros de ductos) para dar mayor fluidez a las presiones pluviales. Ruiz Dueñas explica que se hizo un nuevo cárcamo con gran capacidad de desalojo, “además de una salida directa de las aguas de la parte oriente, donde se aloja la nueva galería, que está construida con un sistema de cero gotas que recoge toda el agua de lluvia, la cual baja a unos canales, entra en los cárcamos y se va al drenaje profundo”.

Más que problemas de seguridad o transporte, Ruiz Dueñas considera que apremian las condiciones del edificio.

Tags: Archivo General Nación, México

Publicado por carmenmarin @ 15:21  | ARCHIVO HISTÓRICO
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios