CÓMO ESTAR ATENTOS PARA NO REVELAR NUESTRA INTIMIDAD
EN: OPISANTACRUZ
SITE:
http://www.opisantacruz.com.ar
FECHA: 11/06/2007
OTROS DATOS: Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina
En la provincia se están registrando llamadas de parte de la encuestadora Germanos y Asociados y curiosamente lo primero que piden es nombre, apellido, teléfono y domicilio. He aquí un conjunto de pequeñas advertencias para incomodar un poco a quienes pretendan vulnerar nuestra seguridad personal acudiendo a mecanismos de engaños y tentando a través de la gratificación a suministrar datos valiosos de las personas y las familias.
Este fin de semana a alguien allegado a esta Agencia le tocó en “suerte” recibir un llamado que en el ID de su máquina telefónica figuraba como número bloqueado. El diálogo que se generó a continuación fue más o menos así:
-¡Hola, buenos días, le hablamos de Germano & Asociados, estamos haciendo una encuesta y desearíamos saber si Ud la aceptaría ?.
-Buenos días, ¿De qué se trata la encuesta?
-Política, quisiéramos preguntarle qué opina del gobierno provincial y nacional y esas cosas…
-Ah! ¿Y para quién es, me dijo?
-Germanos y Asociados
-¿Y qué quiere saber?
-En primer lugar ¿Me puede decir su nombre, dirección y ocupación?
-¿Cómo? ¿Cómo se te ocurre que por teléfono te voy a dar mis datos?
-Bueno… es para completar la…
-Ni pensarlo, olvidate. (y cortó).
Este hecho, si bien es alarmante porque hay algunos datos curiosos como que figure bloqueado el número desde el que llaman, que digan llamar por una encuesta y pidan datos personales puntuales y que los mismos sean solicitados antes de entrar de lleno en el cuestionario; lo más preocupante en el caso de la persona que nos planteó lo ocurrido, es que la llamaron a un teléfono fijo cuya línea la adquirió hace menos de un mes , es decir que el dominio de ese número actualmente no figura en ninguna guía telefónica, sino en la base de datos de la empresa.
De esto se deduce que las bases de datos de ciertas empresas están siendo vulnerables a la utilización indiscriminada de cualquier particular con acceso por alguna de las vías conocidas, hackeo o compra de información, lo cual revela la falta total de resguardo de datos personales que deben ser de manejo exclusivo de las empresas.
Alertar también es nuestra función
Más allá del hecho anecdótico de lo sucedido a la persona que está muy cerca nuestro, queremos dejarle algunos consejos a la gente que normalmente se encuentra sin las armas suficiente para encarar este tipo de intromisiones en la intimidad familiar o personal, lo cual luego lo expone a cualquier tipo de iniciativa desleal o práctica delictiva como puede un robo, una amenaza o un apriete tan de moda en los últimos tiempos.
Caso 1 . En oportunidad de recibir un llamado como el que describimos anteriormente y suponiendo que realmente se trate de una encuesta telefónica, recomendamos a la gente que no de ningún dato por vía telefónica sin tener claramente identificado quien llama ¿Cómo hacerlo?
A – Verificando que en el ID quede registrado un número de teléfono fijo.
B – Desconfiar si llaman desde un celular. No dar respuesta.
C – Pedirle al “encuestador” todos los datos posibles sobre la empresa a la que representa y la encuesta en sí misma, y en caso de querer responder a la muestra, solicitarle un número telefónico al que uno pueda llamarlo para comprobar la procedencia.
D – Una vez comprobada la procedencia, pedirle que lo vuelva a llamar para contestar el cuestionado obviando, claro está, proporcionarle datos de su persona y/o la familia.
El lector debe recordar que en todos los casos en que es llamado, quien lo hace posee mínimamente un dato suyo (el teléfono) y por ende la dirección de donde Ud vive; en tanto Ud no posee absolutamente nada del que llama que es una persona anónima, que precisamente se escuda en esa condición para abordarlo sobre temas y cuestiones que no se animaría a hacer en forma abierta.
Caso 2 – Cuando en los grandes supermercados del centro y de los barrios se realizan las campañas de sorteos, en los cuales hay que llenar un cupón para ingresar en un concurso por un auto o una casa, se debe sospechar con total legitimidad del lugar adonde irán a parar esos datos que a no dudarlo son de extrema utilidad para aquellos que deseen actualizar cualquier base de datos, tanto para las cobranzas como para la ubicación de personas o registros de la movilidad de personas que por alquilar en distintas ciudades desaparecen o reaparecen en un lado u otro.
El consejo en estos casos es evitar ingresar cupones con información personal o familiar en las urnas ya que en esos casos los “participantes” dejan perfectamente aclarados tres elementos esenciales para ser aprovechado por cualquier negociador de banco de datos: el nombre y apellido completo, el último domicilio y el último teléfono vigente.
Recordemos que a veces por la dinámica laboral la gente cambia de ubicación física en la misma ciudad (o en la provincia), cambia sus números telefónicos o renueva sus celulares y es ante casos como la simple propuesta de un “sorteo” que la persona trata de asegurarse que en caso de ser “beneficiado” pueda ser rápida y perfectamente ubicado.
Tal vez en otra oportunidad no daría sus datos de una manera tan rápida y generosa, como cuando es tentado por ganarse un premio con el producto de sus compras diarias. Nótese que estas campañas suelen comenzar en el segundo semestre del año, se extienden por al menos dos o tres meses y culminan en las fiestas de fin de año cuando el cliente de estos comercios aumenta y llevado por el espíritu de las fiestas y la proximidad de las vacaciones está más distraído y expuesto a estas situaciones que envuelven un verdadero peligro para su privacidad.
Lo interesante en estos casos sería que los supermercados, que son siempre los gestores de la utilización de este mecanismo de incentivos para sus ventas, utilicen la numeración del tickets de cada comprador duplicando el mismo en un talón que puedan ser depositado en una urna y en caso de salir favorecido sea cobrado “al portador” por el tenedor de la otra parte. De esta manera se evitaría la cuestión nominal y actuaría más o menos como un billete de lotería
Hoy en día es imposible evitar la proliferación de datos personales, porque desde los bancos hasta las compañías de celulares, poseen exactamente todos y cada uno de nuestras huellas en sus archivos. No obstante es posible minimizar los riesgos de ser blanco de estas sutiles “propuestas” como son los concursos, las encuestas anónimas hechas desde un teléfono o las promociones de ventas que tientan al “candidato” a dejar sus últimos rastros, con el solo objeto de reunir información actualizada para los archivos de no se sabe quién, ni con qué objeto. (Agencia OPI Santa Cruz)
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