ROSA RODRÍGUEZ, “CREADORA” DEL ARCHIVO DEL REINO
EN: LASPROVINCIAS.ES
SITE:
http://www.lasprovincias.es
FECHA: 07/02/2007
AUTOR: F. P. PUCHE
El actual edificio del Archivo del Reino nació en 1965, sobre un solar que cedió el Ayuntamiento Costó 20 millones de pesetas y sustituyó a una deficiente instalación anterior, en la Casa Profesa de los Jesuitas
Cuando después de una profunda remodelación se acaba de volver a inaugurar el Archivo del Reino de Valencia, parece obligatorio evocar el momento de la inauguración verdadera del edificio, en 1965, y la personalidad de su creadora indiscutible, la archivera Rosa Rodríguez Troncoso, que trabajó incansablemente, desde la dirección, para potenciarlo y conseguir la construcción dela ionstalación en la Alameda. Fallecida en Sevilla en el año 2002, a los 96 años, su recuerdo permanece entre los profesionales como el de una gran maestra de la archivística.
Doña Rosa Rodríguez había nacido en 1906 en Madrid y en 1924, a los 18 años, se licenció en Historia. Según los datos que aporta a la revista Arxius, Amparo Pérez, ligada durante largos años a la institución, el ingreso de Rosa Rodríguez en el Cuerpo Facultativo de Archiveros se produjo en 1930. Tras prestar servicios en la Academia de la Historia, obtuvo plaza en el recién creado Archivo de Huesca. La guerra civil fue el marco propicio para una actuación profesional ejemplar: reunir documentos en peligro, salvar archivos, intervenir en medio del conflicto en favor de fuentes documentales de iglesias y conventos que corrían grave peligro, fue su dedicación. Después, en una España subdesarrollada, Rosa Rodríguez ordenó y mejoró cuanto pudo la documentación de la provincia de Huesca.
Su llegada a Valencia se produjo en 1946, cuando se puso a su cargo el Archivo de la delegación de Hacienda. Cabe imaginar que su primer contacto con el Archivo Regional de Valencia fue decepcionante. Porque la indudable importancia de una institución archivística como la nuestra no se correspondía, ni de lejos, con la lamentable instalación en la que se guardaban legajos y documentos de un valor histórico incalculable, en un desvencijado caserón de la casa profesa de los Jesuitas, a espaldas de la Iglesia de la Compañía. Desde que se derribó el Palacio Real, en 1810, allí se guardaban, con humedad y polvo, documentos de la Conquista de Valencia, papeles de valor inapreciable testigos de nuestra historia.
Desde Madrid le pidieron que se ocupara también de este archivo documental que reunía todos los papeles referentes al tiempo en que Valencia tuvo un régimen foral y otros salvados aquí y allá y agregados con el tiempo. Años después, en 1955, el ministerio puso en sus manos la responsabilidad de la dirección del Archivo. Rosa Rodríguez concibió muy pronto la idea de denominar a la institución Archivo del Reino de Valencia y de dotarla con las más modernas instalaciones. Le costó diez años conseguirlo: pero el 29 de octubre de 1965, Rosa Rodríguez recibió la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio en el curso del acto oficial de inauguración de la casa que tanto había soñado y por el que había batallado largamente. Sus palabras brotaron llenas de emoción porque era muy consciente de que la documentación que había encontrado en penosas condiciones estaba ahora albergada en la más moderna instalación de España.
Rosa Rodríguez dirigió el Archivo del Reino de Valencia hasta su jubilación, en 1976. Y ejerció un fecundo magisterio sobre docenas de profesionales de la archivística valenciana que todavía la recuerdan.
Tags: Rosa Rodríguez