EL MAYOR ARCHIVO NAZI SE ABRE AL PÚBLICO
EN: LA RAZÓN.ES
SITE: http://www.larazon.es/noticias/noti_cul18643.htm
FECHA: 27/07/2006
AUTOR: R. C.
El archivo se encontraba bajo la tutela de la Cruz Roja
Berín- El gobierno alemán dio ayer el visto bueno a la apertura, con fines de investigación, del mayor archivo del mundo sobre las víctimas del nazismo, conservado en la ciudad de Bad Arolsen bajo tutela de la Cruz Roja. El secretario de Estado de Exteriores, Günter Glose, firmó el protocolo por el que se autoriza la apertura de esa documentación, consistente en unos 50 millones de actas relacionadas con unos 17,5 millones de víctimas del nazismo.
La firma se hizo en presencia de representantes de ocho de los once países suscriptores, como Alemania, de los denominados Acuerdos de Bonn, de 1955, entre ellos Estados Unidos e Israel. Con ello, se cierra un largo proceso de discusión entre los partidarios de la apertura de esos archivos, principalmente Israel y Estados Unidos y sus detractores, entre ellos Alemania, que recordaban el derecho de las víctimas a la protección de sus datos.
Tras años de tira y afloja, Berlín dio una primera señal para la apertura el pasado abril, al anunciar la ministra de Justicia, Brigitte Zypries, en una visita a EE UU, la disposición de Alemania a permitir que investigadores tuvieran acceso a esa documentación. En Bad Arolsen permanece el gigantesco archivo sobre víctimas civiles del nazismo, tanto personas confinadas en campos de concentración o de exterminio, como trabajadores forzosos y otros perseguidos.
El uso de ese material estaba hasta ahora gestionado por el Servicio de Búsqueda Internacional (ITS), creado tras la II Guerra Mundial para ayudar a las familiares de las víctimas a localizar a sus allegados, o conocer cuál fue su destino. La regulación sobre los archivos quedó fijada en 1955 con los Acuerdos de Bonn suscritos por once países: Alemania, EE UU, Israel, Reino Unido, Bélgica, Francia, Luxemburgo, Holanda, Italia, Grecia y Polonia.
Historiadores, principalmente de EE UU, así como organizaciones judías de ese país, reclamaban desde hace décadas la apertura de los archivos y consideran que no hacerlo significa castigar al olvido a las víctimas. Alemania se apoyaba en el argumento del derecho a la protección de los datos personales -un principio fundamental en la Constitución de este país- y al hecho de que el archivo contiene principalmente información sobre víctimas, no sobre responsables de los crímenes del nazismo.
El embajador de Israel en Alemania, Shimon Stein, elogió por su parte la decisión alemana y la consideró como la apertura de una «puerta que posibilitará nuevas investigaciones sobre el trágico periodo del nazismo». Su homólogo de EE UU, William Timken, destacó que la apertura de Bad Arolsen ayudará a familiares y descendientes de las víctimas a obtener respuesta a las múltiples preguntas sobre el destino de sus seres queridos.
El protocolo firmado ayer deberá ser refrendado aún por tres últimos países suscriptores de los Acuerdos de Bonn -Polonia, Bélgica y Holanda-, antes del 1 de noviembre.
La apertura del archivo coincide, curiosamente, con una controvertida exposición de la obra del escultor favorito de Adolfo Hitler, Arno Breker, que se abrió la pasada semana en la ciudad alemana de Schwerin. Es la primera retrospectiva pública desde la Segunda Guerra Mundial. La muestra ha recibido fuertes críticas, entre ellas del presidente de la Academia de las Artes de Berlín, Klaus Staeck. Aunque otros, incluido el Premio Nobel de Literatura Günter Grass, plantean que ya era hora de que se debatiera el legado de Breker.